Ti-Krampouezh
Martes, 31 de Marzo de 2009 13:15
El krampouezh, tiene dos versiones: una salada y otra dulce. La salada nace del trigo recogido de una semilla asiática, llegada a sus tierras tras las cruzadas medievales, cuya particularidad reside en su tonalidad negra, lo que le hace ganarse el apelativo de harina negra o sarracena.
Así, establece una diferencia con respecto al crepe dulce, que es el que tradicionalmente se ha exportado con mayor profusión y que se produce con harina blanca clásica: sin la cáscara y de trigo candeal.
Aparte, hay otro ingrediente especial en el crepe salado, como la mantequilla. Extraída de la leche de las vacas bretonas, que pastan en prados adjuntos a los acantilados de océano Atlántico. El mismo litoral que aporta la sal para sazonar la mantequilla, una milenaria fórmula natural para su conservación.
Nos hemos esforzado al máximo, logrando un krampouezh lo más cercano a las recetas tradicionales que se consumen tanto en el Argoat -País de los Bosques- como en el Armor -País del Mar-, según la división que hacen los bretones de su país. Si caéis por allí, saber que en idioma francés se utiliza el término crêpe para referirse a un krampouezh dulce y el término galettes para designar uno salado.
Al margen del krampouezh, de nuestra cocina parten camino de las mesas ensaladas -tanto templadas como frías-, cuidadosos entrantes que despliegan el sabor propio de los productos de la tierra, así como sabrosos postres que aportan el detalle dulce.







