Tierra a la vista.
Los hombres avaros viajeros atravesaron tierras, hasta casi atravesar la tierra, atravesaron los océanos hasta casi hundirse en lo más profundo del mar; atravesaron y no hicieron más que atravesar, y no habían hecho más que empezar a atravesar cuando llegaron lejos, muy lejos, muy muy lejos y a través.
Y allí lejos, muy lejos, muy muy lejos a través, aparcaron sus barcos y sus piernas, sus caballos y sus corazones, allí lejos, allende los mares, allende los tiempos.Allí lejos, en Tierra a la vista los hombres avaros se bajan de los barcos, ponen el pie en un nuevo mundo de tierra firme, huelen un nuevo aire, se calientan con un nuevo sol.
Los hombres avaros viajeros ven que tierra a la vista es una tierra extraña y extranjera y comprenden que deben convertirla en patria, pero patria vil, pero patria servil, pero patria
explotada patria robada, pero patria saqueada patria humillada, patria vaciada que no vacía. Patria que hay que dejar sin tierra, sin fruto, sin árbol, sin lengua, sin mortal; pero patria que hay que dejar sin patria.
Y escuchan una lengua incomprensible, lengua que no es la suya que es diferente, una lengua que no creen lengua, y quieren hacer pobre, tan pobre tan pobre como a la patria que la habla, y la escucha y la comprende.
Y observan unas gentes raras, gentes con otra lengua, con otro color, con otra creencia; gentes pequeñas y grandes, guapas y feas, buenas y malas, gentes como las suyas y diferentes, que no es lo mismo pero es igual.Gentes que tienen patria y amor aunque se llamen diferente, gentes que tienen todo y que quieren dejar sin nada, gentes que hasta quieren dejar sin gentes, gentes que quieren aniquilar como a la lengua que estas hablan.
Tierra a la vista.
Los hombres sin tierra se embarcan en el viaje remoto hacia el viejo continente, atraviesan los cielos como el trabajo atraviesa sus manos, sus corazones. Viajan en el avión de la ironía, que les lleva al viejo continente al que le sentaron bien las canas, bien los años, bien los saqueos, bien los robos. Los hombres sin tierra viajan incompletos en el viaje de la ironía, acá vienen sus cuerpos, allá quedaron sus corazones. No tienen barcos que atracar, lenguas que borrar, patrias que despatriar, gentes que aniquilar; sólo tienen manos, sólo tienen dignidad, sólo tienen una lucha, su revolución particular.
G.g.G.*
*G.g.G. es colaboradora de la sección Carta Abierta de Causas y Azares