Emakume chululteca baten begietatik
Munduan zehar bidaiatzen naizenean, ni izaten naiz, normalean, besteen bizimoduaren inguruan idazten dudana, “gizon zuria”ren ikuspuntutik. Oraingo honetan, aldiz, hango emakume chululteca bat da gure bisitari buruz idatzi duena. Uste dut erretrato polita egin digula, irakurtazue.
osasuna eta askatasuna,Koldo
Llegamos a la Casa Comunitaria Tlalli Itozquime para la reunión donde intentamos neciamente iniciar la radio libre. Llegamos por inercia, con ideas que se fugarán por nuestra inexperiencia. Tenemos casa llena, hay varios extranjeros, los confundimos con españoles, a la menor provocación nos aclaran que vienen del País Vasco. Sonreímos…
No sabemos cómo conectar, nadie nos presenta. Se inicia la reunión, intercambio inacabable de obstáculos y carencias: ¿Cuál va a ser la programación?, ¿Cómo vamos a finaciarla?, ¿Requerimientos técnicos?, ¿Horarios?, ¿Contenidos?…Las miradas se cruzan buscando respuestas.
Los vascos son pacientes, han viajado ininterrumpidamente y el cansancio se refleja en sus rostros. Escuchan. No interrumpen. Todos son jóvenes y hermosos, cuatro hombres, tres mujeres. Seguimos hablando y repitiendo la información, creo que es nerviosismo.
Por fin se hacen las presentaciones. Nos enteramos de que algunos pertenecen a la Radio independiente y libre de la izquierda antiautoritaria; otros, al movimiento internacionalista; uno más, extremadamente introvertido, trabaja en el único periódico en legua vasca.
Uno de ellos empieza a hablar de cómo inició el proyecto de su radio que cuenta en su haber con un par de décadas; habla también de las dificultades, muy parecidas a las nuestras, que enfrentaron para sobrellevar las entonces circunstancias adversas.
Nuestros ojos empiezan a brillar de un modo distinto. Las preguntas salen tímidamente, poco a poco; las respuestas, también. La sesión rompe el hielo cuando nos piden enviar un mensaje a la radio libre del País Vasco con un nombre impronunciable para nosotros al primer intento: Hala Bedi Irratia, radicalmente libre.
La experiencia duró hasta bien entrada la noche, el cansancio era vencido por el deseo de seguir compartiendo experiencias, pero más tarde que temprano gana la batalla, como es su costumbre. Nos despedimos sin desearlo. La utopía empieza a cabalgar en corcel blanco…
Las experiencias compartidas daban vueltas sin parar en nuestras cabezas. Pensamos que sería un detonador que nos potenciaría. Las reuniones se suspenden por falta de asistencia. El ausentismo se burla de la utopía, ella se monta modestamente en una burra verde -menos veloz y más resistente en la que ha viajado los últimos 500 años.
La inexistente Radio Comunitaria de San Bernardino Tlaxcalancingo,
Cholula, Puebla, México





