AHAZTUAK 1936-1977
Con motivo del aniversario de los últimos fusilamientos firmados por Franco, La asociación AHAZTUAK 1936-1977 celebró en Gasteiz un homenaje a todos los represaliados por el golpe de estado, la represión y la dictadura en el muro trasero del cementerio vitoriano de Santa Isabel.
Se reivindicó Verdad y Justicia para todas las víctimas de la represión y de la impunidad.
Este lugar se convirtió en el paredón de fusilamiento vitoriano donde los golpistas asesinaron a decenas de inocentes, entre ellos personas tan significativas como Estepan Urkiaga “Lauaxeta” (poeta euskaldun y comandante del Eusko Gudarostea), Alfredo Espinosa (fundador de Unión Republicana y consejero de Sanidad del primer Gobierno Vasco) y José Placer (militante de ANV-Eusko Abertzale Ekintza, vocal de su Comité Nacional y miembro de la Comisión Gestora de la Diputación de Álava).
Tras el golpe de estado de 1936, decenas de miles de personas fueron asesinadas por defender la libertad y la democracia frente al fascismo, muchas de los cuales continuan desaparecidas, enterradas en cunetas y fosas comunes. Los más de 350 alaveses republicanos, de izquierdas, anarquistas o abertzales que fueron exterminados en retaguardia no son más que un pequeño ejemplo del terror franquista. La represión sistemática mantuvo la dictadura durante décadas, las ejecuciones se sucedieron por miles durante los primeros años del régimen y continuaron hasta los últimos días de vida de Franco.
El 27 de Septiembre de 1975, los militantes de ETA Angel Otaegi y Jon Paredes “Txiki”, y los del FRAP (Frente Revolucionario Antifascista y Patriotico) José Humberto Baena, Ramón Garcia Sanz y José Luis Bravo caían ante los balas de los pelotones de ejecución franquistas. Eran los ultimos fusilamientos del franquismo legalmente ordenados, aunque no los últimos muertos de ese regimen.
Con motivo de este aniversario, treinta y dos años después, AHAZTUAK 1936-1977 rindió homenaje a los cinco luchadores antifascistas asesinados aquel día y a todos los miles y miles de asesinados antes que ellos.
Este homenaje servió también para exigir Verdad y Justicia para todas las víctimas de la represión franquista, así como para denunciar la falta de voluntad política de las instituciones para poner en marcha medidas reales que rompan de una vez por todas con el modelo de impunidad español. La Asociación de Víctimas del 3 de Marzo de Vitoria-Gasteiz también tomó parte en el acto y expuso sus reivindicaciones en torno a la Ley de Memoria del Gobierno Central y al proyecto de ley de víctimas del terrorismo que impulsa el Gobierno Vasco.





