23 de abril. Día del libro
El 23 de abril se celebra el día internacional del libro. Por eso en el color de los espejos hemos querido rendir un homenaje a las letras y los autores que más nos hemos recurrido en nuestros programas. Como veremos, en sus origenes, esta fecha es usada para reivindicar los derechos de autor, pero nosotras seguimos reivindicando la libre circulación de la cultura y la supresión del mal llamado “derecho de autor”(tema tratado en el programa anterior, léase Luther Blissett).
El Día Internacional del Libro es una conmemoración a los libros y los derechos de autor (copyright), promulgado por la UNESCO que se celebra cada 23 de abril en el estado español; el primer martes de marzo en el Reino Unido e Irlanda (llamado World Book Day) y en algunos paises de habla castellana, como Cuba, se celebra como el Día del Idioma.
El 23 de abril de 1616, aunque según distintos calendarios, fallecieron tres grandes escritores de la literatura universal: Miguel de Cervantes (calendario gregoriano), William Shakespeare (calendario juliano) y el Inca Garcilaso de la Vega. También coincide con la fecha de nacimiento de Vladimir Nabokov (1899) y fallecimiento de Josep Pla (1981).
En Cataluña el 23 de abril se festeja el Día de San Jorge (catalán: Diada de San Jordi), siendo tradicional el intercambio y regalo de rosas y libros entre parejas y personas queridas. Esta tradición fue uno de los argumentos utilizados por la UNESCO para declarar el 23 de abril Día Internacional del Libro.
El primer homenaje desde el color de los espejos lo queremos hacer a Eduardo Galeano y su “Libro de los abrazos”, ya que de este libro está extraido el texto de la cuña con la que abrimos el programa. Además este poeta, periodista y escritor uruguayo al que tantas veces hemos hecho alusión es autor de una obra tan popular e importante como “Las venas abiertas de América Latina”.
La uva y el vino
Un hombre de las viñas habló, en agonía, al oído de
Marcela. Antes de morir, le reveló su secreto:
- La uva –le susurró– está hecha de vino.
Marcela Perez-Silva me lo contó, y yo pensé: Si la uva
está hecha de vino, quizá nosotros somos las palabras que
cuentan lo que somos.
Otro de nuestros uruguayos favoritos es Mario Benedetti. Este cuentista, poeta y periodista que hace de sus obras verdaderos textos de reivindicación política y social. Por destacar alguna de sus múltiples novelas recalcamos “Primavera con una esquina rota”. Como decíamos uno de los géneros que más ha cultivado este autor es el cuento. A través de ellos ha tratado temas tan duros y reales como la tortura, el exilio, la vejez, la soledad, el amor y el desamor. Lo mejor para leerlos es su antología “Cuentos”. La letra de poesías de este montevideano ha aparecido en canciones y películas. Una de las más conocidas es “No te salves”.
NO TE SALVES
No te quedes inmóvil
al borde del camino
no congeles el júbilo
no quieras con desgana
no te salves ahora
ni nunca
no te salves
no te llenes de calmano reserves del mundo
sólo un rincón tranquilo
no dejes caer los párpados
pesados como juiciosno te quedes sin labios
no te duermas sin sueño
no te pienses sin sangre
no te juzgues sin tiempopero si
pese a todo
no puedes evitarlo
y congelas el júbilo
y quieres con desganay te salvas ahora
y te llenas de calma
y reservas del mundo
sólo un rincón tranquilo
y dejas caer los párpados
pesados como juicios
y te secas sin labios
y te duermes sin sueño
y te piensas sin sangre
y te juzgas sin tiempo
y te quedas inmóvil
al borde del camino
y te salvas
entonces
no te quedes conmigo
Mujer nicaragüense. Feminidad y política. Hablamos de Gioconda Belli y de su poesía y novela. Cargada de temática femenina y política, y es que esta mujer formó parte de la lucha sandinista de su país. Y además siempre ha reivindicado el papel de la mujer tanto en la vida política, como en las relaciones humanas. Con cuatro novelas a sus espaldas destamos dos títulos: “La mujer habitada” y “El país bajo mi piel” (autobiografía). Entre la poesía en “El ojo de la mujer” aparece una compilación de sus mejores textos. Entre ellos:
REGLAS DEL JUEGO PARA HOMBRES
QUE QUIERAN AMAR A MUJERES
I
El hombre que me ame
deberá saber descorrer las
cortinas de la piel,
encontrar la profundidad de mis
ojos
y conocer lo que anida en mí,
la golondrina transparente de
la ternura.
II
El hombre que me ame
no querrá poseerme como una
mercancía,
ni exhibirme como un trofeo de
caza,
sabrá estar a mi lado
con el mismo amor
con que yo estaré al lado
suyo.
III
El amor del hombre que me ame
será fuerte como los arboles
de ceibo,
protector y seguro como ellos,
limpio como una mañana de
diciembre.
IV
El hombre que me ame
no dudará de mi sonrisa
ni temerá la abundancia de mi
pelo,
respetará la tristeza, el
silencio
y con caricias tocará mi
vientre como guitarra
para que brote música y alegría
desde el fondo de mi cuerpo
V
El hombre que me ame
podrá encontrar en mí
la hamaca donde descansar
el pesado fardo de sus
preocupaciones,
la amiga con quien compartir
sus íntimos secretos,
el lago donde flotar
sin miedo de que el ancla del
compromiso
le impida volar cuando se le
ocurra ser pájaro.
VI
El hombre que me ame
hará poesia con su vida,
construyendo cada día
con la mirada puesta en el
futuro.
VII
Por sobre todas las cosas,
el hombre que me ame
deberá amar al pueblo
no como una abstracta palabra
sacada de la manga,
sino como algo real, concreto,
ante quien rendir homenaje con
acciones
y dar la vida si es necesario.
VIII
El hombre que me ame
reconocerá mi rostro en la
trinchera
rodilla en tierra me amará
mientras los dos disparamos
juntos
contra el enemigo.
IX
El amor de mi hombre
no conocerá el miedo a la
entrega,
ni temerá descubrirse ante la
magia del enamoramiento
en una plaza llena de
multitudes.
Podrá gritar -te quiero-
o hacer rótulos en lo alto de
los edificios
proclamando su derecho a sentir
el más hermoso y humano de los
sentimientos.
X
El amor de mi hombre
no le huirá a las cocinas,
ni a los pañales del hijo,
será como un viento fresco
llevándose entre nubes de sueño
y de pasado,
las debilidades que, por
siglos, nos mantuvieron separados
como seres de distinta
estatura.
XI
El amor de mi hombre
no querrá rotularme y
etiquetarme,
me dará aire, espacio,
alimento para crecer y ser
mejor,
como una Revolución
que hace de cada día
el comienzo de una nueva
victoria.
Dos menciones más en honor a todas las veces que en “El color de los espejos” hemos hecho alusión a ellos: Julio Cortázar y Milan Kundera. Destacar del primero “Rayuela” y del segundo “La insoportable levedad del ser”.





